Sabías que eres un ser único e irrepetible, que no hay nadie en este mundo igual a ti, ni alguien que pueda hacer lo que tú viniste a experimentar y realizar en este mundo, solo tú vienes dotado con todos los dones, talentos, cualidades y características para compartir tu camino y el plan de tu alma.

Si acaso lo dudas sabrás que no existe una huella digital o iris igual en todo el mundo como el tuyo, es una muestra tangible de que no hay nadie igual a ti.

Por lo tanto, no hay competencia con nadie, ya que podríamos hacer las cosas parecidas, pero jamás podremos hacerlas igual. Sólo tú  tú posees la esencia para realizar las cosas como las haces día a día.

Un poco de historia

Aristóteles describía al ser humano como la sustancia compuesta de materia y forma, las cuales están unidas inseparablemente.

Algunas de las prácticas que te comparto para conocer y conectarte con tu ser y así obtener su sabiduría son las siguientes.

  1. El silencio, cuando guardamos silencio y sólo escuchamos dejamos la necesidad de juzgar y contestar reactivamente y somos más conscientes de nuestras creencias.
  2. Convivir con la naturaleza, en su calma nos dejamos guiar y aprender de su esplendor único, maravíllate con un amanecer o un atardecer, aspira el aroma de una flor, envuélvete con el calor del sol.
  3. Practica la meditación pasiva o activa durante 10 minutos por la mañana y noche, escucha la sabiduría de tu cuerpo, siente el latir de tu corazón, haz contacto con tus órganos, células y agradece a todo tu ser estar viviendo esta experiencia y aprendizaje para tu alma.

Adicional a esto, ejerce el hábito de NO juzgar. Comienza tu día diciendo:

“No juzgaré nada de lo que suceda el día de hoy” y repítelo las veces que sean necesarias durante el día”.

Al inicio podrá ser raro, te aburrirás, pero con la práctica notarás cómo la perspectiva de tu entorno cambia, estarás en paz y las cosas se te darán con gracia y facilidad. ¡Inténtalo!

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