En este mundo lleno de energías, en donde ocurren a veces cosas inverosímiles a gente buena, propositiva y vemos cómo en ocasiones la “maldad” parece triunfar, nos recuerda que lo queNO podemos perder es la fe, en donde nos sumamos a grupos de oración, rezamos, pero qué pasa cuando meditamos.

En su blog Yorgasmic.com, Karina Velasco nos explica que en estos tiempos  en donde se empiezan a caer los sistemas de pensamientos y las creencias se derrumban por minuto, la fortaleza espiritual es más necesaria que nunca.

“Cuando rezamos o meditamos, hay consecuencias a un nivel transpersonal, esto significa que la consciencia colectiva necesita de esta muestra de fe, amor y contemplación para crear más consciencia en el mundo y que se vayan dando cambios a nivel individual que van a ir afectando cómo se piensa a nivel global”.

Medita

1.- Para pensar y considerar un asunto con atención y detenimiento. Para estudiarlo, comprenderlo bien, formarte una opinión sobre ello o tomar una decisión.

2.- Cuando tu mente necesite un descanso y te llene de pensamientos que no te hacen sentir bien.

3.- Para enviar luz y visualizar sanación, amor o compasión.

Reza

1.- Pronunciar una oración dirigida a Dios, a una divinidad o a un santo.

2.- Para dar gracias o pedir algún favor, o simplemente en actitud contemplativa.

3.-  Cuando necesites saber que no estás solo en el mundo.

Ora

1.- Cuando quieras pedir por los demás.

2.- Si sientes la necesidad de ayudar a algún país, situación o persona que se pueda beneficiar de tu pensamiento compasivo y amoroso.

3.- Cuando te sientas perdido.

Cualquier forma que elijas te acercará a la fuente y energía más poderosa que tenemos como seres humanos que es el Amor. Cuando meditamos, rezamos u oramos nos ayuda a  sobrellevar nuestros problemas, la vida y cualquier pérdida sólo te la puede dar esa relación espiritual que tengas contigo mismo y con el ser supremo, Dios o divinidad. Checa la nota original y completa aquí.

Posts Relacionados

Deja tu comentario